Y no te encuentro...

Y no te encuentro...
Muy extenuante es extrañarte, alma mía,
que injusticia, qué aberrante, ¡qué ironía!;
me fuí juntando miel hasta tu boca
y mi amor ni te hiere, ni te toca.
Sedimento de angustia hay en mi paladar,
como un beso con pétalos de sal.
No pretendo halagarte ni ofenderte;
¡es ésta urgencia imbécil de saberte!
Si ya he buscado miles de adjetivos
inspiradores, torpes, compulsivos,
que, capaces de arañarte el corazón,
acaso puedan plagiarte la atención.
¿Cómo detener el reloj años atrás
por retener los minutos que me das?.
Perdí sentido, ubicación y centro,
vergüenza, dignidad...y no te encuentro.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home